Fascitis plantar – dolor en la planta del pie

El dolor en la planta del pie, supone un motivo frecuente de consulta en Traumatología. Existen múltiples causas pero la más frecuente es la fascitis plantar que vamos a explicar a continuación.

¿Qué es la fascitis plantar?

La fascitis plantar por definición es una inflamación de la fascia plantar. La fascia plantar (Imagen 1) es una banda de tejido conectivo que se extiende desde el hueso calcáneo hasta la base de los dedos del pie y sirve como soporte del arco del pie para caminar y absorber el peso y la presión.

Hay que diferenciarlo del espolón calcáneo (Imagen 2) que es un crecimiento del hueso calcáneo en forma de punta frecuentemente. El espolón no es la causa del dolor en la planta del pie. Existen pacientes con dolor que no tienen espolón y existen pacientes con espolón que no tienen dolor. Se piensa hoy en día que es una consecuencia de la fascitis plantar.

fascia plantar Imagen 1. La fascia plantar va desde el hueso calcáneo hasta la base de los dedos espolón calcáneo Imagen 2. La flecha roja indica el espolón calcáneo

¿Por qué se produce?

Un sobreuso prolongado o pequeños traumatismos repetitivos se pueden producir al realizar ciertas actividades como correr, saltar, bailar, etc. En consecuencia, se producen pequeñas roturas en la fascia e inflamación causantes del dolor.

¿Qué síntomas tiene?

Consiste en un dolor en la planta del pie. Es típico que el dolor sea mayor con los primeros pasos de la mañana y vaya mejorando cuanto más se camina. Aunque el dolor puede ser continuo si el paciente lleva con dolor mucho tiempo. El dolor empeora si se ha estado mucho tiempo de pie o se ha andado mucho. Al final del día puede aumentar de nuevo el dolor.

¿Cómo se diagnostica?

Para el diagnóstico es suficiente que los síntomas del paciente concuerden con los explicados anteriormente y que la exploración descarte otras posibles enfermedades.

No es necesario realizar pruebas complementarias para diagnosticar la fascitis plantar, pero en ocasiones, pueden solicitarse para descartar otras enfermedades si el diagnóstico no está seguro (radiografías para descartar fracturas por fatiga, analíticas de sangre para valorar infecciones u otras enfermedades, electromiografía para valorar compresiones de nervios que pueden confundir por los síntomas, etc.)

¿Qué tratamientos existen?

Hay muchos tratamientos posibles pero no todos tienen una eficacia demostrada. El tratamiento dependerá del grado de dolor y del paciente. En los casos más leves o iniciales se puede empezar el tratamiento con:

  • Antiinflamatorios.
  • Fisioterapia: ejercicios de distensión de la fascia y el tendón de Aquiles.
  • Plantillas si se padece pie plano o pie cavo. Las taloneras tienen una mejoría dudosa y pueden empeorar el apoyo para andar.

En todo caso, para mayor información y opciones de tratamiento, solicite consulta con nosotros.